CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

23 diciembre 2017

ANSIEDAD-ANGUSTIA (Conflictos emocionales que pueden causarla)



Término que designa el temor ante un peligro que se avecina, ya sea éste real o imaginado. Sensación de miedo al futuro, a lo que puede venir o pasar, por falta de control de éste.
La angustia es un miedo sin motivo aparente que se manifiesta en aquellas personas que desconfían del proceso de la vida. El angustiado es rodeado por una nube de miedo que le aísla, le limita y le provoca un sentimiento de separación.
Conflicto de desvalorización, limitación, impotencia e incapacidad para afrontar algo.  En realidad la angustia es un síntoma que esconde otra emoción, otro conflicto realmente importante pero que no ha salido a la superficie y es el que debemos buscar. Intentar solucionar la angustia como si se tratase de una enfermedad no sirve para nada.
La palabra “angustia” de angosto, significa estrechez, falta de amplitud. Las causas externas que con mayor frecuencia se consideran como desencadenantes de la angustia son: el abandono, la soledad, el fracaso, el rechazo, la guerra, etc.; pero sin lugar a dudas, la verdadera causa se encuentra en la personalidad, en la cerrazón mental, en la falta de amplitud del pensamiento, en la incapacidad de vivir desde el centro emocional cualquier cosa que esté ocurriendo, en un sentimiento de separación exagerado.
La angustia en el ser humano denota una falta de confianza, (por eso tiene la tendencia a retroceder cuando se le presenta un obstáculo), de valoración, de autoestima y de amor a sí mismo. En algunos casos, la angustia delata un egoísmo exacerbado.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...


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20 noviembre 2017

OBSTÁCULOS QUE DIFICULTAN O IMPIDEN LA SANACIÓN


¿Estamos abiertos a la sanación? ¿Queremos realmente sanarnos?
Para comenzar el proceso de sanación debemos indagar en nuestro interior para averiguar si existe alguna resistencia inconsciente que nos impida acceder a ella. No es una tarea exenta de dificultades, por el contrario, se necesita un gran coraje, fortaleza y honestidad.
Detrás de una enfermedad puede haber razones ocultas, motivaciones, efectos secundarios “positivos” que nos proporcionan una recompensa y nos alejan de la sanación.
Hay personas que prefieren hacer uso de los medicamentos o, incluso, de la cirugía antes que afrontar e integrar su odio o realizar un cambio en su vida.
A veces se puede utilizar la enfermedad como medio para obtener mayor atención o afecto.
También se puede convertir en una excelente escusa para poder evadirnos de las responsabilidades o exigencias del momento y, disponer de la libertad que nos proporciona para dedicarnos a realizar cosas que en momentos de salud serían impensables, como por ejemplo: marcharnos unos días de vacaciones, visitar a los amigos, etc.
Asimismo el malestar se puede convertir en nuestro compañero y no estamos dispuestos a afrontar el vacío que podemos experimentar en caso de que nos abandone.
Del mismo modo podemos utilizar la enfermedad como recurso para culpar a alguien de algo que nos ha hecho; incluso también puede ser una forma de autocastigo.
Por otra parte la duda representa un gran inconveniente para acceder al estado de bienestar.
En primer lugar, el paciente puede tener duda del sistema y no creer en los principios de la terapia psicosomática porque difiere de las normas establecidas por la medicina ortodoxa. Ante ésta situación la persona necesita reflexionar acerca de su antiguo sistema de creencias y abrirse a otras posibilidades.
En segundo lugar, el paciente puede dudar de sí mismo. Percepciones como: (“lo que me ocurre es demasiado grave”, “no tengo suficiente fuerza o valor”, “estoy solo para afrontar esto”, etc.) pueden imposibilitar su sanación. Debemos tener la certeza absoluta de que nos vamos a sanar.
Para determinar si, de alguna forma, nos resistimos a la sanación podemos observar cuál es nuestra primera reacción cuando enfermamos.
¿Negamos los síntomas? “No estoy realmente enfermo”.
¿Nos ponemos a la defensiva? “No fue culpa mía. Debió ser que algo me sentó mal”.
¿Le quitamos importancia? “No es realmente grave”.
¿Nos distraemos? “Hay cosas más importantes que tengo que hacer antes de intentar curarme de ésta enfermedad”.
Si seguimos algunas de estas pautas, podemos estar seguros de que no trascenderemos la enfermedad.
Para hallar la propia razón oculta podemos preguntarnos:
¿Queremos estar bien? ¿Somos realmente capaces de vernos desprovistos de nuestro malestar? ¿Podemos imaginarnos en una situación de bienestar?
¿Qué sentimos en esa situación? ¿Estamos dispuestos a renunciar a la recompensa de estar enfermos? ¿Podría lograr lo mismo sin necesidad de esta enfermedad?

Esta indagación debemos hacerla de un modo tranquilo y relajado, llegando a lo más profundo de nuestro interior y siendo muy honesto y sincero con aquello que  encontremos. Para superar los obstáculos que hemos creado, en primer lugar debemos admitir su existencia.

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Joman Romero

06 noviembre 2017

TIMO, Conflictos emocionales que pueden afectarle:




Órgano glandular endocrino de gran actividad en la infancia y el crecimiento. Situado en la parte inferior del cuello sobre el mediastino anterior. Su nombre en griego, “thýmos”, significa energía vital.
Es la glándula principal del sistema inmunológico y su función es la del desarrollo y maduración de linfocitos T.
Conflicto de defensa dentro de la familia.
Conflicto de negarse a aceptar el crecimiento, negativa a madurar.
Necesitar continuamente la protección de mamá para sobrevivir.
El amor y el odio lo afectan profundamente. Esta glándula crece cuando estamos alegres y se encoje cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos.


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05 octubre 2017

TENDONES (Conflictos emocionales que pueden afectarles)



Tienen la función de unir el músculo con el hueso. Los tendones insertan el músculo en el hueso y así transmiten la fuerza de la contracción muscular para producir el movimiento.
Conflicto de desvalorización por un movimiento, por una acción en el presente, en la actualidad.
“Se considera que mi acción carece de valor”.
Conflicto de pequeñas faltas de respeto provocadas hacia uno mismo, por ejemplo en el terreno deportivo por no haber conseguido una marca. También puede interpretarse como conflicto de apegos o ataduras familiares, como un conflicto con alguien de la familia a quien te sientes muy unido. “Haga lo que haga no lo conseguiré”. "Mi acción es juzgada sin valor útil".
Tendinitis: Inflamación de un tendón.
Conflicto de desvalorización en el presente por un movimiento.
Conflicto de un cierto impedimento en relación a la unión entre dos partes, dos valores, o una dirección hacia un proyecto concreto.
Si me impiden actuar pongo fuego (inflamación).  “Haga lo que haga no lo conseguiré". "Necesito algo a lo que agarrarme". 
Tendones Laxos: Noción de derrumbamiento, hundimiento.
Epitrocleítis: Nos privamos de abrazar.
Epicondilitis derecha: "Estoy obligado y no tengo ganas".
Epicondilitis izquierda: "Quiero algo y me lo impiden".
Codo: Desvalorización en el trabajo.
Tendinitis bilateral de la cadera: Conflicto de oposición con frustración sexual. Si además afecta a la cápsula articular será una noción de protección. Si afecta a los ligamentos, un conflicto de preocupación por el futuro. Si afecta a los músculos, un conflicto de impotencia.
Tendón de Aquiles: (El tendón de Aquiles o tendón calcáneo es un tendón de la parte posterior de la pierna. Sirve para unir el gemelo y el músculo sóleo al hueso calcáneo (talón). Permite el impulso del cuerpo.
Conflicto de desvalorización en la impulsión en el presente. Real o simbólica y a veces subjetiva.
Me estoy planteando un salto, un cambio, estoy seguramente ya inmerso en él. Puede que se me escape, pero ahí tengo ese cambio importante que no me atrevo a afrontar por miedo a lo que me encontraré o por no dejar lo que conozco.
“No me siento capaz de dar el salto”. “Miedo a dejar la casa de mis padres”.
“Miedo a comprometerme o a casarme”. “Miedo a ser padre”. “Miedo a cambiar de trabajo”.
Necesitamos confiar más en nosotros mismos y en nuestras capacidades y luchar por lo que queremos en la vida.



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